Zapping en la Red
Quizás lo más llamativo de Internet la primera vez que se usa, es su capacidad de inmersión. Entras buscando algo concreto, como si fuese una enciclopedia o un diccionario, o divagando por distracción como si de una televisión se tratase. Con este último medio me quedo para llamar la atención sobre la abundancia de la Red.
Tu puedes llegar a tu televisor y encenderlo solo por distracción, a partir de ahí, si sólo pretendes pasar horas muertas, usarás el mando para cambiar de un canal a otro de manera progresiva, "zapping" que se dice, en este punto si tu señal es analógica podrás cambiar a cinco o seis canales y ver secciones de su contenido en ese momento, al terminar este número reducido de canales tendrás que repetir de nuevo el proceso, dado que sus canales son limitados. Incluso usando una oferta de cable, al cabo de unas horas habrias visto todos los canales posibles que te ofertan.
En Internet esto no sucede. Intentar hacer "zapping" con todo el contenido de la Red es absolutamente fútil. Puedes empezar tu búsqueda en frutos secos, y ocho horas después estar respondiendo a un post en el que atacan la forma de narrar de ese dibujante que tanto te gusta, o incluso seguir en información sobre frutos secos, porque hay miles de personas que habrán escrito en el tuyo u otros idiomas sobre el tema que quieras leer en ese momento. Los contenidos son tan grandes como los internautas interesados en ellos.
Lo abundante de Internet tiene otra cara y es que, como casi siempre, la cantidad y la calidad no van ligadas. La búsqueda por divagación o buceando sin fin concreto no tiene problemas, recibirás contenidos de sobra para perder el tiempo que quieras. Es la búsqueda concreta la que se ve lastrada por la inmensidad de la Red, en tu navegar puedes desesperarte leyendo opiniones simples o sin fundamento de aquello de lo que te quieres informar. Aunque quizás esto sea una de las maravillas de la comunicación digital, poder incluso llegar a desinformarte usando un medio de información.
